Diario Voluntariado Guadarrama Mayo-Junio

DÍA 1: EL COMIENZO DE PURA ABUNDANCIA

Este primer día de voluntariado nos levantamos con ganas de descubrir los macroinvertebrados que vagan por el Eresma… pero primero debíamos pasar tiempo en el CENEAM, conociendo su gran labor de carácter técnico-ambiental.

En el centro nos lo pasamos muy bien con el educador Julio, quien nos mapeó verbal y visualmente la Sierra de Guadarrama y nos explicó las limitaciones de uso, el aprovechamiento maderero que rodea el parque y cómo la sociedad convive con ello. Fue bastante entretenido. Además, tenían juegos de mesa de préstamo en su biblioteca y nos llevamos uno: Codex. Pronto lo probaremos.

Al mediodía descubrimos la auténtica experiencia segoviana en el restaurante La Tomasa. Catamos verdaderos manjares locales, todo un festín que compartimos entre todos mientras dialogábamos sobre refranes y palabras típicas de nuestros lugares de procedencia (Andalucía, Aragón, Madrid, Catalunya…). Total, que cayeron mazo de risas y nos quedamos más que satisfechos con los copiosos platos del menú.

Con la ilusión que nos habían transmitido las técnicas del CENEAM por la conservación, emprendimos la corta pero hermosa caminata hacia los puntos de muestreo. La comida bajó, hicimos la suficiente digestión y allá que nos pusimos a aprender cómo realizar cada prueba fisicoquímica, de caudal y de fauna.

Patos, perros y humanos andaban por ahí viendo cómo aprendíamos… Todo fue genial. Terminamos cansados pero satisfechos y flipando al poder ver tantas familias de macroinvertebrados en un pequeño tramo de río.

Podemos venir de diferentes ramas, ya sean de ciencias o de letras, pero hemos formado un muy buen equipo de campo. Ya por la noche estuvimos de cháchara un rato… filosofando, como dice Iara jajaja.

DÍA 2: 7 O 6 PICOS

ACA me encuentro escribiendo el segundo día de este ACAdiario, por terminar la jornada anterior con la piedra en mi poder. Y como estipularon el mandato dictado por las monitoras de estas susodichas expediciones, he aquí redactando las experiencias de este hermoso pero reventado día para que queden en el recuerdo de mis estimadas compañeras de muestreo.

Todo comenzó con el encuentro de Álvaro, técnico de las tierras segovianas del Parque Nacional, nuestro guía en esta etapa temprana de día.

Nuestra empresa consistía en reconducir el numeroso afluente que recibe el sendero de ascenso de los denominados siete picos por la tumultuosa horda de domingueros de la ciudad de Madrid y otras tierras. Para conseguir tener éxito en nuestra misión, marcábamos el sendero más idóneo mientras tapábamos los menos ideales. Mientras, don Álvaro nos informaba de la importancia de dicha tarea para no deteriorar el área protegida de los tres estados al encontrarse un bosque maduro con gran importancia natural.

Cuando finalmente terminamos, ascendimos al segundo pico de siete picos (el primero lo obviamos al tener un tamaño despreciable). Y como de una fortaleza pedregoso se tratase, nos alzamos a su cima para admirar las hermosas visitas de este rincón de la sierra. Al sentirnos realizados por nuestra encomienda tarea, nos dispusimos a degustar de nuestros improvisados bocadillos mientras previamente se despidió don Álvaro al tener la llamada de más responsabilidades en otras zonas del Parque Nacional.

Una vez ya saciado nuestro apetito, nos dispusimos a llegar a la zona de muestreo en la profundidad del bosque de Pinus Sylvestris (gracias a mi estimada compañera Violeta por escribírmelo en mi diario para no olvidar su nombre) en el corazón del valle de Valsaín. Y tras realizar las diversas tareas de muestreo en el cercano nacimiento del Arroyo Minguete, nos dispusimos a volver al hogar para cenar y descansar mientras nos arropaban los pinos con sus colores anaranjados por la luz del atardecer que se colaba entre sus copas.

DÍA 3: LA BRÚJULA

Querido ACA diario,

Es un nuevo día en este programa de voluntariado, el tercero si no recuerdo mal, he aquí cómo lo viví:

Me desperté bien temprano junto a mis compañeros, lo suficiente para hacernos un buen desayuno, charlar un poco con nuestros compañeros  de la otra cabaña y antes de que nos diéramos cuenta, tocaba preparar el equipo y dirigirnos hacia nuestra siguiente ubicación, un centro de visitantes en el Valle del Paular, cerca de Rascafría.

Sí, lo sé, no suena del todo apasionante, pero lo que en principio no sabía es que allí también hay un centro de investigación, dónde nos hablaron de temas muy variados e interesantes, cómo por ejemplo, ¿sabíais que debido al afán de la pesca en el pasado, las truchas de la mayoría de ríos de la cuenca del Tajo no son nativas de la misma?, sino que en realidad proceden de la del Duero, una locura a decir verdad. O que en el centro existieron proyectos para la reproducción y reintroducción de anfibios debido a una enfermedad que se expandió por el parque. Ahora sólo quedan acuarios vacíos por desgracia, pero sigue siendo algo realmente increíble para cualquier entusiasta de los anfibios o de la conservación del medio natural, cómo un servidor. Por supuesto también vimos el propio centro de visitantes, una monada, con información muy relevante para cualquier persona responsable y que quiera pasar tiempo de calidad por la zona, incluso nos fuimos aprendiendo un poco de historia local sobre un monasterio y "El puente del perdón". Gracias a los guías que estuvieron enseñándonos toda maravilla, no recuerdo vuestros nombres, pero no me olvidaré de vuestra amabilidad.

Después de la visita, todo estuvo bastante relajado, hicimos nuestros muestreos, en el descanso entre ellos visitamos una antigua ermita y escuela al aire libre bastante hermosa la verdad (gracias a nuestra monitora María que nos habló del sitio) y después del último muestreo tuvimos tiempo para darnos un chapuzón bien refrescante en el río, aunque no puedo evitar recordar el resto de personas que estuvieron allí y se dejaron toda la basura en la orilla; recordatorio para cualquiera que lea esto, los espacios naturales son de todos, si queréis disfrutarlos, ¡No los ensuciéis copón!

Ya sí para finalizar el día pasamos por el mirador de los robledos, un campo bien bonito con un monumento en el mirador, era una especie de "brújula", que si la girabas te señalaba los diferentes picos que tenías a la vista, sin duda lo mejor para terminar, volver a las cabañas, y descansar bien a gusto.

 

DÍA 4: 25 PESETAS

Os cuento como fue nuestro día… por la mañana nos acercamos al Centro de Visitantes de Boca del Asno. Allí, Carlos, un geólogo muy majo, nos estuvo explicando algunas curiosidades de la zona y nos guió por los rincones del Centro. Tuvimos la oportunidad de escuchar las emocionantes y conmovedoras palabras del relato del Pino Silvestre, la especie protagonista de los montes de Valsaín, sobre la importancia de proteger y conservar la naturaleza. También recorrimos la parte de arriba del centro, donde escuchamos la narración de cómo es un día en el bosque a través de un espectáculo de olores  y sonidos.

Antes de comer realizamos un muestreo en el río Eresma, donde algunos bañistas curiosos se acercaron a preguntar qué estábamos haciendo. La comida en Casa Tomasa fue muy agradable y, como siempre, aprovechamos para jugar a cosas aleatorias y echarnos unas risas. El segundo muestreo del día fue en una zona del río bastante profunda. La actividad nos dejó algunas anécdotas como haber encontrado una moneda de 25 pesetas del año 57 en el río. Toda una sorpresa. Para acabar el día, las más atrevidas se dieron un chapuzón en Boca del Asno. Un día muy completo 😼

 

DÍA 5: LA RECETA

Querido ACA diario, tengo una pequeña receta para ti, parecerá fácil, y con la compañía correcta por supuesto que será, pero habrá aventuras de camino y bichitos que ver de primeras. Cómo hacer un Peñalara.

Lo primero y más importante es levantarse y tomarse un buen desayuno sin muchas prisas y listos para el día, creando una playlist para esos viajes en coche de lado a lado con poca señal. Una vez estábamos todos en el coche nos dirigimos a los puntos de muestreo donde creíamos que iba ser un día normal como cualquiera de los otros, y al llegar ahí intentamos seguir con normalidad pero nos topamos con una competición nacional de la pesca. En el primer punto nos mandaron río abajo y río abrojo nos dijeron que al agua no podíamos entrar. Después de un par de vueltas se llegó a un acuerdo y nos pudimos meter a muestrear, terminando la mañana con un buen picoteo en Rascafría, aunque muy fría no estaba ese día.

Al terminar la comida nos volvimos a las cabañas donde nos dijeron que íbamos a subir hacia el refugio de Zabala para cenar. Con esta información nos armamos de tortilla y ensalada con un poco de vinagre de más que acabaría por dar un pequeño bautizó a las diferentes mochilas, y nos subimos al coche para empezar el ascenso desde el parking de Cotos. En la subida se vio poco excepto la vista que iba mejorando a cada paso. Al llegar a la cima de Hermana Menor nos esperaban un gracioso trío de cabras y la puesta de sol con Madrid a la izquierda y Segovia a la derecha, si uno mira hacia el pico más alto. Dimos un giro de 180 grados y volvimos a bajar por donde habíamos subido para llegar al refugio Zabala ya de noche. Después de cenar bajamos por otro camino y vimos dos tipos diferentes de sapos, un par de salamandras y el sonido de un búho en la distancia. Ya cansados llegamos abajo y nos subimos al coche de camino a la cama para empezar el día siguiente en un par de horas.

Escapa y respira el aire de los nuevos lugares

Deja que tu vista vuele como un buitre

Y tus risas suenan como el murmullo de los ríos

Con pies cansados y corazones cargados de memorias

Sube a las montañas, aventurero.

Que las mejores historias no se escriben solas

Siempre es mejor si tienes a un amigo por conocer cerca.

DÍA 6: PROMETIDO

¡ACA tamo'!

Hoy nos levantamos con las legañas pegadas por el emocionante avistamiento de anfibios de la noche anterior y, a la vez, con algo de nostalgia en los ojos porque se acerca el tramo final de esta experiencia. Tras desayunar, salimos rumbo al Centro de Visitantes de la Pedriza en el término municipal de Manzanares El Real. Durante la visita, nos estuvo acompañando Carlos, uno de los técnicos del centro, quien nos dio a conocer las instalaciones de un reciente proyecto para la recuperación de la trucha común (Salmo trutta), amenazada por la contaminación genética de ejemplares de origen centroeuropeo y nórdico. Poco después, nos pusimos manos a los guantes para adentrarnos en el bosque de Cantocochino, donde realizamos tareas de extracción de raíz de la arizónica (Cupressus arizonica). Una planta exótica que se expande con tal rapidez que no deja espacio de crecimiento para las tan características y diversas especies de pinos. Por la tarde, hicimos el último muestreo de nuestro voluntariado en el Arroyo de Matasalgado. Nos despedimos de la sonda, el molinillo y los macroinvertebrados y nos vamos a dormir con el dedo meñique, esperando volver a coincidir en otro punto del mapa.

Finalizamos nuestro ACAdiario con mucho entusiasmo por conocer las historias y aprendizajes de las siguientes voluntarias. Como dijo Carlos, nos "traemos en la retina" nuestro paso por la Sierra que tanto nos ha enseñado de cómo quererla.

¡Hasta pronto!

Aquesta vella vall que ara veig verda (...) No la toqueu, si no és per a estimar-la. (La Drova, Josep Piera).

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